Mostrando entradas con la etiqueta los gilipollas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta los gilipollas. Mostrar todas las entradas

martes, noviembre 24, 2009

La metamorfosis del escorpión

"Pesimismo el nombre que hombres de valor débil dan a la sabiduría"
Mark Twain

Winter. La canción del mes. Joshua Radin. Un tío con una voz preciosa, una letra moñas, que me viene al pelo y una música sencilla, nada pretenciosa, fresca. Una guitarra y una voz. Por favor, escuchadla. De hecho la he puesto delante para que la escuchéis antes de empezar a leer.



Ahora que está de moda la canción de 'I've got a feeling', yo me acuerdo de la primera canción que conocí de Blackeyed Peas... 'Where is the love?'

Ayer estuve un rato discutiendo con dos muy buenos amigos sobre los problemas de los tíos para ser "hombres serios" y las tonterías que hacemos. No sé si la culpa es el cruce de la educación y el instinto, la combinación con el alcohol, con la falta de valores en general que vivimos... No lo sé.

- "Entérate, los tíos somos así. No te engañes".

Pues no. Yo me engaño a menudo. Pero en este tema, es que me niego. Pasó de ser un error en la vida de ninguna tía. No puedo ser la corriente general. O la particular. Esa corriente, Cacheche no. Caca.

El domingo una amiga me decía que los tíos no valemos mucho la pena. No estaba enfadada, estaba un poco decepcionada. Pero me niego a pensar eso. Creo que si, que hay mucho capullo suelto. Yo el primero. Pero conozco tíos que valen mucho la pena (también, yo el primero :-). Y me jode sobremanera que las tías hagan esa regla. Es mucho más fácil hacerla y decir luego "¿Ves?" que tener confianza.

Es como ser pesimista. Siempre aciertan. Y si no aciertan, la cosa no va mal. Para JM son unos tristes. Y para mi también.

Me da la sensación de que estoy fuera de onda. No soy yo. Me niego a ser un chuflas toda mi vida. Ya te lo dije: yo no soy un escorpión.

Es posible que, en algún momento de mi vida, algúna tía me haya puesto unos tubos de p.m. Pero nunca me he enterado. Nunca he pensado que una tía que está conmigo me fuera a engañar. Y creo que estoy mayor como para empezar a pensarlo. Y espero que eso pase con mis amigos. Que la gente se centre. Que los valores no pueden ser la belleza y el atractivo. Hay que ser más zen. Más cristiano. Mejor.

A los escorpiones que, cuando les da la luz del sol, se vuelven transparentes, se convierten en luciérnagas también.

Con la próxima persona guay que se cruce en el camino este tan gracioso que es mi vida voy a ser el más transparente: "Guapa. Puede que haya sido un escorpión, pero no te engañes. No soy ni un escorpión ni un capullo. Soy sencillamente gilipollas. Pero me gustas mucho y esa es una fuerza de la naturaleza mejor que el fuego, el aire, la tierra o el mar"

Pero como dice Santa Sol: "Cacheche, mamón, vive el presente" Olvídate de la semana que viene. Y de todo lo que esté por venir... Cuando llegue ese puente ya lo cruzaremos.

Pos vale.

Un abrazo
PeterPan Cacheche

PS: Al que madruga Dios le ayuda. Y al insomne también. Hoy casi veo amanecer desde mi sitio que tiene unas vistas inmejorables.

jueves, enero 15, 2009

¿Cómo está usted?

"Santino, ¿Qué te sucede, eh? Nunca digas lo que realmente piensas delante de gente que no conoces."
El Padrino

El tratamiento del usted tiene varias fases.

Cuando eres un niño recién nacido la gente te llama de usted. Se cree que es muy gracioso. A mi último sobrino le llamamos el subsecretario porque tiene pinta de tío importante.
Cuando empiezas a ser un niño, algunos te llaman de usted pero la gran masa te llama de tú. Así estás unos 15 años. Nadie más te llama de usted (salvo que vayas a un hotel cinco estrellas, que aunque tengas diez años te llaman de usted. Ver Hotel Real Santander)
Al pasar entre los 18 y los 25 años, los niños pequeños empiezan a llamarte de usted. Son momentos duros. Porque está claro que aunque sigues teniendo cabeza y pintas de llamarte de tú, para ellos ya eres un p. viejo.
El grado más duro viene después. Cuando llega un día en que tooooooooooooodo el mundo te llama de usted. Mayores, pequeños, medianos y hasta tu perro te mira como un señor.
Como a todo. Te acostumbras. Asumes que ya no hay vuelta atrás. Que ni harley ni pelos largos ni juergas. Ya estas institucionalizado como un "mayor".
Entonces llega el momento duro: compras un difusor para la paellera y después de varios intentos, te das cuenta de que tienes que ir a la ferretería del barrio donde lo compraste a cambiarlo.

El vendedor, un empresario de éxito o un tendero, según la época y el entorno en que se mire, te dice: "Lo siento chico. No te puedo devolver el dinero. Te doy un vale". Y se viene todo el sistema abajo.

Te acuerdas de tu afición por comprar en el barrio y la madre que la parió. Que en El corte inglés te lo cambian aunque lo hayas usado y tenga restos de arroz pegados. Que el vendedor no dice "chico" ni para vender patines de niños de 8 años y que el que inventó la expresión "lo siento chico" se podría haber tatuado la expresión en salva sea la parte.

Y decides: ¿pongo una reclamación como haría un "usted" o asumo mi derrota y me llevo el vale como haría un "Tú"?

Me da pereza tener que reclamar en todas las tiendas. Y el hombre no tiene la culpa de ser un gilipollas. La culpa es de sus padres por conocerse. Al fin y al cabo no es tan difícil gastarse 19 euros en material de ferretería de barrio. En un milisegundo me imagino un armario forrado de bombillas. Se enciende una luz en mi cabeza y pienso en el tiempo que tengo para vivir y las ganas de discutir.

Me quedan 19 euros para ir a esa ferretería. Después Mi "usted" no volverá por ahí. Esta tarde me paso y como esté de rebajas... ¿a que me hincho a tornillería?

Me acuerdo de una clase de la carrera sobre tipos de clientes: Los que se quejan y se quedan. Los que se quejan y se van. Los que no se quejan y se quedan. Y los que no se quejan y se van. Que son los peores para un negocio... Hoy soy de éstos últimos.

En plan Clint Eastwood, con 3 killos de tornillos encima, le miraré a los ojos y le pondré cara de "Usted lo ha querido".

Un abrazo
Cacheche

PS: El respeto es el respeto