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lunes, junio 07, 2010
Corazones salvajes (al borde de las escaleras)
Antes me emocionaba fácilmente. Ahora todo lo contrario.
¿Me estoy volviendo hielo o sencillamente que he puesto el listón tan alto con Berbel, con Elvis y con Bandacitos que ya no hay manera de nada que las empate?
¿De qué voy? ¿Por qué comparo?
¿Soy un perro cínico sin corazón? ¿Soy un frívolo coleccionista de ligues y conquistas? ¿Soy lo que siempre he criticado?
¿Y si me gusta?
Yo creo que NO me gusta. Y creo que NO lo soy. Pero me asusta porque no es lo que parece. Me está atrapando el lado oscuro de la fuerza... Y no lo veo como un vicio. Lo veo más como una debilidad. Un verdadero fracaso del tío que yo quiero ser. Por lo menos el que quería ser de pequeño.
Me tengo que hacer el tatuaje de RUN BABY RUN. Un "cerrado por reformas". O un "no acercarse, animal peligroso". Va en serio.
Mark Twain que estás en los cielos.... ilumíname... And Mark said:
"Nadie se desembaraza de un hábito o de un vicio tirándolo de una vez por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño".
Mi corazón está asomado a la escalera. Y mi amigo me pregunta... ¿está para ir bajando y educándose o para ver pasar a las chicas?
No lo sé. El caso es que -estés donde estés- me gustas. Por favor, huye. Corre.
Un abrazo
Cacheche
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viernes, mayo 14, 2010
Es inevitable
"Es inevitable subir al cielo
es inevitable caer sin tregua
y es inevitable romper el hielo
y que corra fuego por mi cabeza"
Si no fuera cubano sería colombiano.
Esta canción está dedicada a todos aquellos que se meten en la cama sólos. A los que extienden la pierna con la ilusión de encontrarse con otra pierna y no encuentran más que sábanas frías. No es que tu mujer esté de viaje. No es que tu novia esté en un curso en El Escorial. No es que haya madrugado para ir a nadar. Ni que esté de cena con sus amigas.
Esa cama está vacía y lo seguirá estando. Y, IMPORTANTE Cachehe..., es muy importante que no la rellenes por no estar sólo. Es mejor cantar la canción de La Negra.
Y soñar.
En el fondo es una canción dedicada a los soñadores. A los soñadores calientes (como yo ...y como tú)
Un abrazo
Cacheche
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miércoles, febrero 03, 2010
De princesas y reinas
"Donde reina el amor, sobran las leyes"
Platón
"Ahora es demasiado tarde princesa..."
J. Sabina
"...Pues yo soy un cruce entre una princesa malota y una cenicienta tonta"
Loquitailand
Hace unos meses, Bandacitos me recomendó (y me dejó) un libro "El caballero de la armadura oxidada". La semana pasada, una compi me recomendó "La reina que dio calabazas al caballero de la armadura oxidada".
Si el primero es un canto a la voluntad de cambiar, de descubrirse a uno mismo para amar a los demás, de volcarse y esforzarse en la vida, el segundo es justo lo contrario.
El primero va dirigido a tíos inmaduros. El segundo va dirigido a tías... ¿amargadas?
Lo leí anoche y me quedé volado. En algunas cosas, estaba totalmente de acuerdo con la autora, pero en otras, en la mayoría, me sentí fatal porque me pareció que engaña mucho sobre las posibilidades de una mujer para cambiar a un hombre y/o arreglar una relación. Está claro que no hemos ido al mismo cole.
Echa las culpas a los amigos y a la suegra de que un matrimonio no funcionase. O la autora no ha estado casada o es imbécil perdida.
Da pautas sobre cómo comportarse con los tíos. A veces tan explícitas que me daban vergüenza ajena.
Se obsesiona con ser muy exigente, no ceder, no cambiar, bla bla bla. Según los patrones de hombre que pinta sólo su abuelo y su padre fueron "Reyes" y los demás somos todos "Caballeros de armadura oxidada".
La narradora hace una distinción muy radical entre ser princesa (una ingenua desgraciada, poco más o menos) y ser una reina (una persona que sabe perfectamente lo que quiere, que no tiene que luchar por su amor sino tener a un Rey a sus pies, más que a su lado. Un hombre que sea capaz de renunciar a TODO por ella, cosa que ella, por cierto, no va a hacer)
No soy nada machista ni misógino. He vivido muchos años con tres hermanas y nunca me han llamado eso (pero si un millón de cosas peores :). Y, aunque me río con los chistes y las bromas machistas, quien me conoce sabe que sólo en el caso de que no molesten a nadie.
El libro éste me da la sensación amarga y fría de las relaciones entre hombres y mujeres como un drama con un imposible final feliz. Seguramente, si Darth Wader escribiese un libro sobre el matrimonio escribiría algo parecido...
La autora no tiene en cuenta que los hombres igual que las mujeres sí pueden aprender, sí pueden rectificar y sí tienen sentido juntos, aunque tengan algo de óxido, pueden alinearse y ser felices.
Me dio la impresión de que es un libro subvencionado por alguna asociación feminista de abogadas de familia (con severos problemas hemorraicos). Gente que probablemente será muy segura de si misma, muy orgullosa y muy válida, pero que por puro 'exceso de excelencia', va a acabar muy sola.
¿Prefiero vestir santos que desnudar gilipollas? ¿De verdad?
En 38 años me he divorciado una vez. Después he tenido dos novias serias. No ha salido. Lo siento. Pero no ha fallado por ninguna de las razones que dice el libro. Puede que tenga la armadura oxidada. Si. La armadura oxidada y el corazón helado. Pero no busco a una reina. Ni a una tía sometida. Ni a una que me aplauda casa cosa que hago. Ni que se dedique a los niños y me deje ir en busca de otras damiselas (sic).
Para mi querer a una tía es sentir que quieres dar todo lo que puedes dar. Pero asumiendo que cometes fallos y que lo que hace que realmente te des cuenta de que funciona es que SUPERAS esos problemas. Los perfectos en la planta de arriba, por favor.
Paso de reinas. Sólo quiero a dos tipos de reinas... las reinas del baile... y a la reina del Caribe. Al resto las respeto. Pero no creo que llegáramos ni a una aventura. Como mucho a un haiku.
Un abrazo de sapo
Cacheche I, futuro príncipe del '3 en 1'.
Dancing Queen, un grupo mítico, una canción con una marcha increíble, un momento en la vida de mi generación, la música en mi ducha
Reina del Caribe, un pinball mítico, un grupo genial, una canción icono. El Barco, primeras juergas, primeras chicas, princesas!!!
Platón
"Ahora es demasiado tarde princesa..."
J. Sabina
"...Pues yo soy un cruce entre una princesa malota y una cenicienta tonta"
Loquitailand
Hace unos meses, Bandacitos me recomendó (y me dejó) un libro "El caballero de la armadura oxidada". La semana pasada, una compi me recomendó "La reina que dio calabazas al caballero de la armadura oxidada".
Si el primero es un canto a la voluntad de cambiar, de descubrirse a uno mismo para amar a los demás, de volcarse y esforzarse en la vida, el segundo es justo lo contrario.
El primero va dirigido a tíos inmaduros. El segundo va dirigido a tías... ¿amargadas?
Lo leí anoche y me quedé volado. En algunas cosas, estaba totalmente de acuerdo con la autora, pero en otras, en la mayoría, me sentí fatal porque me pareció que engaña mucho sobre las posibilidades de una mujer para cambiar a un hombre y/o arreglar una relación. Está claro que no hemos ido al mismo cole.
Echa las culpas a los amigos y a la suegra de que un matrimonio no funcionase. O la autora no ha estado casada o es imbécil perdida.
Da pautas sobre cómo comportarse con los tíos. A veces tan explícitas que me daban vergüenza ajena.
Se obsesiona con ser muy exigente, no ceder, no cambiar, bla bla bla. Según los patrones de hombre que pinta sólo su abuelo y su padre fueron "Reyes" y los demás somos todos "Caballeros de armadura oxidada".
La narradora hace una distinción muy radical entre ser princesa (una ingenua desgraciada, poco más o menos) y ser una reina (una persona que sabe perfectamente lo que quiere, que no tiene que luchar por su amor sino tener a un Rey a sus pies, más que a su lado. Un hombre que sea capaz de renunciar a TODO por ella, cosa que ella, por cierto, no va a hacer)
No soy nada machista ni misógino. He vivido muchos años con tres hermanas y nunca me han llamado eso (pero si un millón de cosas peores :). Y, aunque me río con los chistes y las bromas machistas, quien me conoce sabe que sólo en el caso de que no molesten a nadie.
El libro éste me da la sensación amarga y fría de las relaciones entre hombres y mujeres como un drama con un imposible final feliz. Seguramente, si Darth Wader escribiese un libro sobre el matrimonio escribiría algo parecido...
La autora no tiene en cuenta que los hombres igual que las mujeres sí pueden aprender, sí pueden rectificar y sí tienen sentido juntos, aunque tengan algo de óxido, pueden alinearse y ser felices.
Me dio la impresión de que es un libro subvencionado por alguna asociación feminista de abogadas de familia (con severos problemas hemorraicos). Gente que probablemente será muy segura de si misma, muy orgullosa y muy válida, pero que por puro 'exceso de excelencia', va a acabar muy sola.
¿Prefiero vestir santos que desnudar gilipollas? ¿De verdad?
En 38 años me he divorciado una vez. Después he tenido dos novias serias. No ha salido. Lo siento. Pero no ha fallado por ninguna de las razones que dice el libro. Puede que tenga la armadura oxidada. Si. La armadura oxidada y el corazón helado. Pero no busco a una reina. Ni a una tía sometida. Ni a una que me aplauda casa cosa que hago. Ni que se dedique a los niños y me deje ir en busca de otras damiselas (sic).
Para mi querer a una tía es sentir que quieres dar todo lo que puedes dar. Pero asumiendo que cometes fallos y que lo que hace que realmente te des cuenta de que funciona es que SUPERAS esos problemas. Los perfectos en la planta de arriba, por favor.
Paso de reinas. Sólo quiero a dos tipos de reinas... las reinas del baile... y a la reina del Caribe. Al resto las respeto. Pero no creo que llegáramos ni a una aventura. Como mucho a un haiku.
Un abrazo de sapo
Cacheche I, futuro príncipe del '3 en 1'.
Dancing Queen, un grupo mítico, una canción con una marcha increíble, un momento en la vida de mi generación, la música en mi ducha
Reina del Caribe, un pinball mítico, un grupo genial, una canción icono. El Barco, primeras juergas, primeras chicas, princesas!!!
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Cuando un reino puede desaparecer muy rápido,
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viernes, octubre 30, 2009
De lágrimas, sonrisas y atracción
Ayer llegué a casa y lo conseguí: no encendí la tele. Me puse un oporto y empecé un artículo sobre la ley de la atracción.
Hace un par de años, una amiga me lo pasó y lo leí, pero sin demasiada atención. Lo encontré en una revista y pensé que no era una casualidad. Me estaba esperando.
Había quedado a las nueve en Gran Vía para ver un monólogo con los almagreños. Mientras iba para allá en la moto iba pensando en las cosas que yo atraigo. Lo que busco.
En el artículo decían que la ley de la atracción se fundamenta en cuatro etapas. Leí solamente las dos primeras: eliminar los malos rollos que llevamos dentro sobre nosotros mismos (la culpa, los “si hubiera” y esas cosas) y aumentar la sensibilidad (subir las vibraciones, creo que decía).
Leía muy despacio. Pensando en cada párrafo cosas que me habían pasado relacionadas.
¿Me quito las basurillas? Si he metido la pata en mi vida, ya está hecho. Qué le voy a hacer. Simplemente aprender. Pedir perdón a la gente que he podido hacer daño (eso me ayuda a barrer impurezas). Y mirar hacia adelante.
Y aceptar las consecuencias… Madurar era eso ¿no?
Una de las cosas que me llamó la atención del texto es que no hay que preocuparse por estar mal. Es un sentimiento que debe estar ahí. Que no lo alimentemos, pero que tampoco lo obviemos. Y, sobre todo, que dejemos una rendija para la esperanza. Como la ventilación del cuarto de la caldera. Está oscuro pero entra algo de luz.
Además de estar blandito, quiero aprovechar para hacerme un chequeo de lo que me pasa (ya me han recomendado dos veces ya un libro que se llama “El caballero de la armadura oxidada”. Me lo tendré que leer porque me lo ha recomendado gente que me quiere…).
Llegué a "La Chocita del Loro", me senté y me pedí un vino. Siempre que me la pego tengo gente que me cuida y me saca. Juanjo debe de estar hasta los huevos de mí, pero disimula genial. A San Peter y Santa Sol los tengo ahí también. Y a Neckman. Y más. Tengo un equipazo de SOS increíble.
Me reí muchísimo. Juan Solo, el cómico, pidió una canción para que cantáramos todos y dije ‘La abeja maya’. Se descojonó bastante de mi. Él y toda la sala. Pero consiguió que me riese y ‘atrajese’ más risas.
Luego mojitos en Cuba y a casa. Una charla de dos horas con una amiga. Y una sonrisa sideral.
Esta mañana me he vuelto a levantar un poco moñas. Pero he vuelto a bailar. Y a dar GRACIAS por las cosas buenas de mi vida. Menos lágrimas, más risas y mucha mucha atracción.
Poco a poco. Ains.
Un abrazo
Cacheche
PS: Smile, if your heart is aching. Michael Jackson. Bonita canción. Insipira. Como Charlot. Risas. Que nos queden las risas. Siempre.
Hace un par de años, una amiga me lo pasó y lo leí, pero sin demasiada atención. Lo encontré en una revista y pensé que no era una casualidad. Me estaba esperando.
Había quedado a las nueve en Gran Vía para ver un monólogo con los almagreños. Mientras iba para allá en la moto iba pensando en las cosas que yo atraigo. Lo que busco.
En el artículo decían que la ley de la atracción se fundamenta en cuatro etapas. Leí solamente las dos primeras: eliminar los malos rollos que llevamos dentro sobre nosotros mismos (la culpa, los “si hubiera” y esas cosas) y aumentar la sensibilidad (subir las vibraciones, creo que decía).
Leía muy despacio. Pensando en cada párrafo cosas que me habían pasado relacionadas.
¿Me quito las basurillas? Si he metido la pata en mi vida, ya está hecho. Qué le voy a hacer. Simplemente aprender. Pedir perdón a la gente que he podido hacer daño (eso me ayuda a barrer impurezas). Y mirar hacia adelante.
Y aceptar las consecuencias… Madurar era eso ¿no?
Una de las cosas que me llamó la atención del texto es que no hay que preocuparse por estar mal. Es un sentimiento que debe estar ahí. Que no lo alimentemos, pero que tampoco lo obviemos. Y, sobre todo, que dejemos una rendija para la esperanza. Como la ventilación del cuarto de la caldera. Está oscuro pero entra algo de luz.
Además de estar blandito, quiero aprovechar para hacerme un chequeo de lo que me pasa (ya me han recomendado dos veces ya un libro que se llama “El caballero de la armadura oxidada”. Me lo tendré que leer porque me lo ha recomendado gente que me quiere…).
Llegué a "La Chocita del Loro", me senté y me pedí un vino. Siempre que me la pego tengo gente que me cuida y me saca. Juanjo debe de estar hasta los huevos de mí, pero disimula genial. A San Peter y Santa Sol los tengo ahí también. Y a Neckman. Y más. Tengo un equipazo de SOS increíble.
Me reí muchísimo. Juan Solo, el cómico, pidió una canción para que cantáramos todos y dije ‘La abeja maya’. Se descojonó bastante de mi. Él y toda la sala. Pero consiguió que me riese y ‘atrajese’ más risas.
Luego mojitos en Cuba y a casa. Una charla de dos horas con una amiga. Y una sonrisa sideral.
Esta mañana me he vuelto a levantar un poco moñas. Pero he vuelto a bailar. Y a dar GRACIAS por las cosas buenas de mi vida. Menos lágrimas, más risas y mucha mucha atracción.
Poco a poco. Ains.
Un abrazo
Cacheche
PS: Smile, if your heart is aching. Michael Jackson. Bonita canción. Insipira. Como Charlot. Risas. Que nos queden las risas. Siempre.
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