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jueves, julio 29, 2010
Cacheche en La ciudad de los muchachos
Una de las cosas que debo hacer aparte de usar el metro durante 8 meses y pagar 600 eurazos, son 22 días de trabajos para la comunidad. Esta mañana he ido al Centro de Reinserción Social 'Victoria Kent' a que me dijeran qué tenía que hacer. Para animarme, pienso que es la ciudad de los muchachos versión española. Chufliluz y Sol me llevan allí (podría ir yo solito en metro o en taxi pero en estos momentos, agradezco mucho tener al lado a mi hada madrina y al consorte. Me dan seguridad).
Es un recinto vallado, con unos muros lo suficientemente altos como para que no se salten fácilmente pero no tan altos como para que parezca un presidio. La entrada verde, metálica, tiene un pomo alargado y gastado por manos de otros convictos como yo. Al lado un telefonillo. He llamado pensando qué iba a decir: "hola soy yo, el chuflas", "hola, he conducido y he bebido", "hola, vengo a rehabilitarme", "hola, pido perdón, pero no me pongan con los presos comunes, por favor", "hola, si me pegan, no me dejen marcas, que mi madre sufre"... "Hola soy Edu, feliz Navidad", "Avon llama a su puerta"...
Al entrar he preguntado dónde tenía que ir. Me han mandado a un sitio y, en mi línea, me he pasado la puerta correcta. Lo hago conduciendo, lo hago en la vida... ¿cómo no lo voy a hacer en mi primer día de rehabilitación?
Me meto en un pasillo con varias puertas y otros tantos tíos sentados en sillas de plástico, alineadas junto a la pared. Ninguno tiene pinta de ser un angelito. Hay uno que me mira como diciendo "qué c. haces aquí tú" Yo intento poner cara digna de delincuente peligroso como el que más. Pero no cuela. Llega otro y me pregunta que yo por qué estoy ahí. Le digo que por 'conducir bajo los efectos del alcohol' (sic) (¿no podía haber dicho algo más en plan "me pilló la bofia con tres copas"?). Me dice que los que están ahí son por violencia de género.
Ninguno tiene pinta de pegar a su mujer. Supongo que nadie tiene pinta de hacer nada hasta que lo hace. Yo incluido.
[¿Qué pinta tiene un tío que pega a su mujer? El típico bigotito, chulito, impecable, que se cree el centro del mundo y que siempre acaba las discusiones porque habla más alto que los demás o se pone gallito. Estos parecen piezas pero no pegones. En fin]
Salgo de ahí y me meto por la puerta correcta. Mi papel aún no ha llegado del Juzgado. Y "puede tardar". Pues guay. Primero te meten el miedo en el cuerpo. Te dicen -por escrito- que si no vas en cinco días eres más o menos "El Lute" (y te imaginas a una manifestación de fuerzas del estado esperándote en cada rincón de la ciudad) y cuando despiertas, el papel no estaba allí.
Todo eficiente le digo: "Yo he traído una copia buena ¿no les vale ésta?". La chica pone cara de "menos mal que no vas al trullo porque te iban a dar p'al pelo por pardillo, macho". "No. Te firmo un justificante de que has venido y ya te mandaremos una carta". Toma ya. Y añade: "Te puedes ir de vacaciones tranquilamente". Qué salada.
Sí, me voy a ir en bici, con la conciencia más sucia que un cenicero usado y con 600 pavos menos (a estas alturas ya hablo macarra, claro). Algete está monísimo en verano, no te digo.
Supongo que eso me pasa por ir vestido de 'mayor'. A la próxima voy con unos pantalones de pitillo, la camiseta de eskorbuto y sin duchar. A ver si me dice otra vez lo de las vacaciones. O me dice que por favor no mate a ninguna viejecita en estos meses ¿Apuestas?
[La culpa es mia y sólo mia por conducir cuando no debo. Lo sé. Lo sé. Lo sigo sabiendo. Lo sabré siempre. Al menos en esta vida. El que lea ésto POR FAVOR que lo aplique antes de coger el coche/moto/patinete con copas. Nunca pasa nada hasta que pasa. Un taxi como mucho son 30 euros (si eres chino y el taxista un capullo). Mucho mejor volver a la hora que abre el metro o el tram. Hay un buen rollo a esas horas que parece que el tiempo está en suspensión.
Sólo cuando te pica el sol como el domingo por la mañana en Alicante, piensas... joer creo que se me ha hecho un poco tarde...
Podría decir que no hay que beber, pero cada uno que haga lo que quiera. Prohiben el tabaco, los toros, al fútbol le quedan dos telediarios y a la carne roja cuatro más ¿el alcohol? Es mucho peor que el tabaco y en cuanto llegue un ministro de sanidad gilipollas nos los prohiben fijo (y para ese supuesto tampoco queda tanto... Bibiana y Pepiño ya están aquí... who's next?). Así que arriba el ron, la cerveza, el vino, el champán y el limoncello. Y los gin-tonics, mientras podamos]
He salido de 'Victoria Kent' (hmmmm nunca pensé que escribiría una frase así en el blog :) pensando que ya me avisarán. Y que me toque lo que me toque, lo haré como todo: con resignación pero sin perder la sonrisa. "Me han matado a un hijo ¡pero lo que me he reído...!".
Una amiga me dijo el martes que me daba mucho glamour tener que hacer servicios para la comunidad ¿Alguien necesita ese glamour? Se lo regalo.
Pero bueno, me viene bien bajar a tierra. A veces pienso que sólo aprendo así. Y a ver si es verdad.
La reinserción empieza en el momento en el que te das cuenta de que has hecho una tontería y comprendes que podrías haberte cargado lo que más quieres. La ciudad de los muchachos, es la guinda para que no te olvides. Y suerte que puedo ir de paso. Lo contrario de "paso de ir". Si hay que ir se va. Y ay si voy...
Un abrazo
Cacheche convicto
PS: thanks for the music. Música que se llama Puff, me viene genial.
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viernes, julio 02, 2010
Pa' fuera pañales
A raíz de mis últimos episodios cachechiles en mi familia han saltado las alarmas. Mis hermanos, sobre todo los mayores, han hecho lo que yo también haría con ellos. Aconsejar. Hacer de "gafas"…: Despiste constante, ir sobrado, demasiadas juergas, demasiadas copas, demasiado de todo. Y poco de pensar.
Yo, evidentemente, no veo las cosas así. En todo caso, sí reconozco voy un poco al límite. Si una persona normal le saca 1 litro de vida a cada día, yo tengo la (inquietante) sensación de que le saco 3 litros.
Si hubiese una CDR (cantidad diaria recomendada) de litros de vida al día, imagino que estaría en un punto medio entre las dos. No es malo sacarle todo el jugo a la vida, pero al vivirla tan a tope me pierdo cosas, me pierdo reflexionar. Me pierdo las señales. Me pierdo a secas.
Helen me dijo que se me veía un poco tristón en el blog. No estoy tristón, de verdad. Quiero mirar un poquito alrededor, hacia dentro, hacia arriba y hacia abajo.
Me siento como un astronauta que el primer día que sale al espacio se flipa haciendo el payaso y luego no sabe ni dónde está la MIR, ni quién es ni porqué lleva pañales.
(Mi madre me contó que los pañales modernos se inventaron para los astronautas. Y es una parida, pero tanta preparación y tanta historia y van con pañales los tíos. Vaya. Lo siento. A mi me hace gracia. Seguramente si le preguntan a alguien por la calle si quiere un trabajo donde tenga que estudiar un huevo, estar en mejor forma que Chuck Norris, tirarse meses sin ver a su familia y llevar pañales, manda al guano al que se lo proponga)
¿Ves? Esto es falta de atención. Que te vayas por las ramas. Que hagas anacolutos mentales ¿Los hay de otro tipo? Ainsssssssss.
En la nave en la que voy, los monitores detectan un cambio de condiciones. Parece que fuera a saltar al hiperespacio en breve. Y mis pañales se me han pegado mucho a base de dar vueltas. No me dejan casi ni pensar.
Me voy a agarrar al volante (aún puedo). Me bajo a Tarifa este finde con SuperMan-olo. Me pongo un traje de baño (dedicado a Bandacitos, que le encanta decir traje de baño, es tan propio :) y me dedico a la música, a Punset, a los mojitos y ...Arte y vida. Mucha vida. Para pensar en mi vida.
Me apetece hasta ponerme un pareo y hacer yoga en la playa. O taichi. O capoeira. O el titirititi de M. Colmenero. Y escuchar a Chambao. A Antony and the Johnnsons. A Antonio Vega, A Plain White T´s… Cremita, sol, mar… Y repasar en mi disco duro las últimas charlas Cacheche-World y World-Cacheche
Eso si, sin los pañales y sin hacer el moñas.
Un abrazo
Cacheche
PS: No fumo petas. Me sientan mal. Pero me voy a bajar un cohiba y me lo pienso fumar como si estuviera en el mismísimo Negril con Johnny Nash y Bob Marley al lado canturreando juntos "I can see clearly now". El mundo es azul.
martes, mayo 25, 2010
La savia sigue subiendo...
"Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida"
Miguel Hernández, Para la libertad (El Herido)
Veo subir la savia. Y estoy orgulloso porque es una savia sabia, porque es mi misma savia. Y porque, por muy tópico que sea, la vida es para los valientes.
Enhorabuena a Solenri. Y a todos los que saben dar un paso al frente en el momento dado. Ellos herederán la tierra, la vida será suya y muchas más cosas que otros hombres ya han dicho...
Sobre todo, tendrán siempre toda mi admiración.
un abrazo
Cacheche
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida"
Miguel Hernández, Para la libertad (El Herido)
Veo subir la savia. Y estoy orgulloso porque es una savia sabia, porque es mi misma savia. Y porque, por muy tópico que sea, la vida es para los valientes.
Enhorabuena a Solenri. Y a todos los que saben dar un paso al frente en el momento dado. Ellos herederán la tierra, la vida será suya y muchas más cosas que otros hombres ya han dicho...
Sobre todo, tendrán siempre toda mi admiración.
un abrazo
Cacheche
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martes, abril 27, 2010
Kabat y yo

"Sin música toda la vida sería un error"
F. Nietzsche
Ayer empecé con una técnica de fisio que se llama Kabat. Se basa en que la recuperación de una parte del cuerpo se produce porque forma parte de una cadena. Esta cadena es el movimiento del elemento dañado que se acompaña por otros elementos adicionales. Tú mueves la rodilla, el fisio también te la mueve o te hace de freno, también tienes que mover el pie, girar la pierna y mientras él te va animando para que hagas fuerza... Una combinación de tu fuerza de la rodilla, la de otros músculos de tu cuerpo, la expresión del fisio, los ánimos...
Los ejercicios los hago con su ayuda y es muy importante también esos jaleos de "Venga venga venga, dale dale dale. un poco más un poco más un poco más". Y luego otra vez "Venga Dale, Venga dale, Dale dale dale" y así hasta que me ven la cara de matado y paran un poco. El resto de la tropa se parte. Te sientes la gran esperanza del pueblo para salir adelante.
Ellos ponen resistencia a mi movimiento y yo pongo el ridículo. Ayer en uno de los ejercicios me dio un tirón. No fue en la oreja, pero podría haberlo sido, porque los esfuerzos llegan por todo el cuerpo. No sé si doy risa o pena. Pero sobre todo doy gracias. Siento que estoy en muy buenas manos.
El caso es que desde ayer me siento mucho mejor. De hecho ya me han dado permiso para montar en bici. Para la moto, por mucha cara de pena que puse ayer, no way. Mi moto pesa mucho o mi pierna es como la de la canción de "hueso na'má". Ya llevo 3 meses sin la moto. Y con el tiempazo que hace, da cosita. La pobre ahí tan solita. Ainsss
En el fisio, paso por cinco actividades: manipulación por parte de un fisio ("Venga macho, dale macho, vamos vamos que tú puedes..."), ultrasonidos, tens (corrientes en el muslo y en la rodilla) + magneto, láser y ejercicios sobre el plato de Bohler (¿porque tiene una especie de "boler" debajo? uppssss ¡pedrada!). Me tiro entre una hora y media y dos horas cada día.
En algunas de ellas, me da para pensar. Por ejemplo, en la media hora de tens, puedo repasar todo lo que voy a hacer durante el día. O cualquier otra gilipollez.
Mientras hago los ejercicios, suena música clásica todo el rato. Cuando escucho algo que me gusta le pregunto al fisio jefe qué es -es el que pone la música, para desgracia del resto de fisios que acaban de clásica reventados-.
Estamos todo el día de coñas. Hay gente entre 25 y 94 años. Y las pupas unen mucho. Lo sé yo que soy del atleti...
Ya hace casi tres meses que me operé. Supongo que voy más o menos por la mitad de la rehabilitación. Y tengo la sensación de que cuando termine lo echaré de menos. Una hora y media al día en la que te esfuerzas, reflexionas, te ríes y te preparas para empezar el día.
¿Seré capaz de hacer algo así cuando termine? ¿Darme tiempo para pensar en mi, hacer el saludo al sol, dar las gracias en la ducha?
Remolonear un poco menos y mirar al amanecer para sentirme más profundo... Más persona y menos hormiga. Ser o no ser.
¡Ancha chuflas, que eres un chuflas!
Un abrazo
Cacheche
PS: "La meditación de Thais" (Massenet), la que más me ha gustado de esta mañana. Un gusto. Para pensar. Para meditar:
Athanael, un monje se enamora de una golfilla y trata de que se arrepienta de sus pecados, se mete en un convento y muere. Él se desepera. Eso dice wikipedia. Y digo yo: Mira que eres capullo Athi hijo.
lunes, marzo 29, 2010
Lo que yo amo
"La mayoría de las gaviotas no se molesta en aprender sino las normas de vuelo más elementales: como ir y volver entre playa y comida. Para la mayoría de las gaviotas, no es volar lo que importa, sino comer. Para esta gaviota, sin embargo, no era comer lo que le importaba, sino volar. Más que nada en el mundo, Juan Salvador Gaviota amaba volar".
Richard Bach
Domingo por la noche. Una semana muy intensa.
Aparte de las dos horas de rehabilitación diaria y los ejercicios, esta semana la médico me ha quitado ya la rodillera ‘Forrest’ y he empezado a hacer bici estática (con el sillín bien alto). Por casa camino cojeando sin muletas. Ayer bajé a arrancar la moto y di dos vueltas dentro del parking (ala qué mayor ¿no?). Y hoy he movido el coche para ver qué tal conducía y muy bien (conduzco igual de mal que antes de la operación).
La fisio me ha dicho que ya podía probar. No hago nada sin su permiso. A este paso voy a acabar pidiendo permiso para todo. Pero me han dicho por activa y por pasiva que me lo tome con calma.
Espero volver a currar a la vuelta de Semana Santa, que ya me vale. Ya casi ni escribo con el boli.
Por lo demás, una semana de más actividad social. Creo que incluso me he pasado. No tengo término medio. O soy un monje o estoy todo el día por ahí.
Esta semana me ha ocurrido algo especial. He sentido que la sensatez, a veces me sale. No os creáis, no ha sido mucho tiempo ni tampoco algo importante. Pero me he sentido un tipo digno hijo de mis padres.
En esta misma semana he hecho cosas también para ser digno padre de mi destino. Es decir, mis locuras habituales fruto de una inmadurez largamente macerada en mi ausencia de compromiso con el planeta.
Ahora miro esa gota de sensatez como una señal. Algo que me va dando la pauta. Un rayo de luz.
Me he reído mucho esta semana. Incluso hoy, día Domingo de Ramos en que el atleti ha vuelto a palmar en ese psiquiátrico reconvertido en museo de las vanidades que llaman Bernabéu.
Ahora estoy en la cama. He dormido 4 horas y estoy que me caigo. Mañana empieza todo. Otra semana que espera que esa mesura vuelva a mi vida sin perder la gracia que me hace ser lo que soy. No quiero ser gris. Pero tan-tan colorido, no sé.
Me he dado cuenta de que soy feliz con poco. Un aperitivo al sol, que se hace comida, en los barris, con un periódico, conmigo mismo y mi mecanismo. Bendita soledad la elegida. Y benditas las cosas buenas.
El G3 que a veces es de cuatro. Las películas. Ser un paquete jugando al poker. Los desayunos chuflas. Ver a mi médico contenta con mi rodilla. Hacer un recopilatorio de música. El atleti. El cambio de hora. Una de cal y una de arena. El sol. Sol. La operación de Pedro que salió ok. I tunes. Los besos. Conocer a gente nueva. La cena del G7. Poder dar gracias. Las risas. Tú. Unas gotas de sensatez. Un poco de esencia para sentir que la vida, como siempre, sale al encuentro.
Un abrazo
Cacheche volador
PS: temazo para cerrar una gran semana. Super Pink Floyd. Learning to fly.
Richard Bach
Domingo por la noche. Una semana muy intensa.
Aparte de las dos horas de rehabilitación diaria y los ejercicios, esta semana la médico me ha quitado ya la rodillera ‘Forrest’ y he empezado a hacer bici estática (con el sillín bien alto). Por casa camino cojeando sin muletas. Ayer bajé a arrancar la moto y di dos vueltas dentro del parking (ala qué mayor ¿no?). Y hoy he movido el coche para ver qué tal conducía y muy bien (conduzco igual de mal que antes de la operación).
La fisio me ha dicho que ya podía probar. No hago nada sin su permiso. A este paso voy a acabar pidiendo permiso para todo. Pero me han dicho por activa y por pasiva que me lo tome con calma.
Espero volver a currar a la vuelta de Semana Santa, que ya me vale. Ya casi ni escribo con el boli.
Por lo demás, una semana de más actividad social. Creo que incluso me he pasado. No tengo término medio. O soy un monje o estoy todo el día por ahí.
Esta semana me ha ocurrido algo especial. He sentido que la sensatez, a veces me sale. No os creáis, no ha sido mucho tiempo ni tampoco algo importante. Pero me he sentido un tipo digno hijo de mis padres.
En esta misma semana he hecho cosas también para ser digno padre de mi destino. Es decir, mis locuras habituales fruto de una inmadurez largamente macerada en mi ausencia de compromiso con el planeta.
Ahora miro esa gota de sensatez como una señal. Algo que me va dando la pauta. Un rayo de luz.
Me he reído mucho esta semana. Incluso hoy, día Domingo de Ramos en que el atleti ha vuelto a palmar en ese psiquiátrico reconvertido en museo de las vanidades que llaman Bernabéu.
Ahora estoy en la cama. He dormido 4 horas y estoy que me caigo. Mañana empieza todo. Otra semana que espera que esa mesura vuelva a mi vida sin perder la gracia que me hace ser lo que soy. No quiero ser gris. Pero tan-tan colorido, no sé.
Me he dado cuenta de que soy feliz con poco. Un aperitivo al sol, que se hace comida, en los barris, con un periódico, conmigo mismo y mi mecanismo. Bendita soledad la elegida. Y benditas las cosas buenas.
El G3 que a veces es de cuatro. Las películas. Ser un paquete jugando al poker. Los desayunos chuflas. Ver a mi médico contenta con mi rodilla. Hacer un recopilatorio de música. El atleti. El cambio de hora. Una de cal y una de arena. El sol. Sol. La operación de Pedro que salió ok. I tunes. Los besos. Conocer a gente nueva. La cena del G7. Poder dar gracias. Las risas. Tú. Unas gotas de sensatez. Un poco de esencia para sentir que la vida, como siempre, sale al encuentro.
Un abrazo
Cacheche volador
PS: temazo para cerrar una gran semana. Super Pink Floyd. Learning to fly.
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lunes, enero 25, 2010
Verde y naranja
"La esperanza es el sueño del hombre despierto"
Aristóteles
Hoy me toca mi preparar la cena de los lunes. Ya he decidido el menú (y he hecho parte).
Primero, crema "progreso y esperanza". Segundo, albóndigas de la abuela con patatas Colinet. Postre Islas de Philadelphia.
El primero es un experimento de mezclar en un mismo plato crema de calabacín (verde, esperanza) y crema de calabaza (naranja, progreso). Me lo contó una amiga del curre que cocina de coña. La gracia está en que hay que servirlo con musho arte para que te quede el plato de dos colores. Supongo que hay platos con una línea divisoria, pero eso ya es mucha tela.
Lo segundo son unas albóndigas de toda la vida, según el 1080 y unas patatas souffle. El nombre de Colinet es porque es el cocinero que las descubríó, por casualidad debido al retraso de un tren, cuando iba a servir una comida para el rey de Francia Luis Felipe (No era un tren cualquiera, fue en 1837, cuando se inauguró el ferrocarril en París).
El postre me lo ha enseñado mi hermana Belush -quien ha heredado toda la mano en la cocina de la abuela Nico- y es una tarta de queso Philadelphia con caramelo y galleta.
Prefiero que los nombres tengan un poco de glamour. Puedes hacer mejor o peor la cena, pero con los nombres, ya estás dándole un puntito de gracia a la carta. Como si fueras un restaurante snob moderno en los que hay cinco meses de cola para reservar...
El objetivo de las cenas de los lunes es hacer de los lunes un día mejor, aprender a cocinar cosas nuevas y echarnos unas risas picándonos por las cosas que nos unen.
El día que te toca a ti, te levantas un poco estresado pensando en la cena. Sobre todo, porque el muy perro del Chuflas puso el listón muy alto con las cocochas que se marcó hace dos semanas.
El fin de semana ha sido genial. El sábado al mediodía pensaba que ya era domingo. Conocí a gente interesante... una chica que me explicó la fauna de tíos de la noche (Tesoritos, Absurdos, Buitres, Híbridos y monstruos) y me contó un cuento de Quim Monzó (me debió de ver muy pequeño)... Otra que bailaba como una loca, al bajista de Dover, a una de las cantantes y descubrí también sitios muy recomendables de Madrid. Monté en bici, estuve con mis sobrinos, cociné y me reí muchísimo. Hasta tuve tiempo de estar solo con mis pensamientos y reflexionar sobre "hombres y niñatos".
Y esta noche me toca la cena. No tengo una mesa de comedor en mi casa, pero la comida va a ser tan rica que como dicen en miña terra galega "váis 'flipar".
Las espadas están en todo lo alto. El verde esperanza domina mis pensamientos. Para el 2010 y para esta noche.
Un abrazo
Cacheche
PS: Soy Pobre. El mundo se moviliza por Haití. Ayer escuché en las noticias que, aparte del pillaje, la miseria y el caos, hay violaciones, robos de niños y otras cosas demenciales. En las zonas del mundo que no han evolucionado tanto, la gran mayoría sólo pensamos cuando pasan estas cosas. En facebook se ha hecho un grupo de "Dónde está el avión del Vaticano para Haití". Para todos esos "listos" que lo primero que hacen es criticar a los católicos a la primera de cambio, diré, que conozco los esfuerzos que hacen los jesuitas en Haití desde mucho antes de que nadie se preocupara por ellos. Y que no hay más que verles llorar -literalmente- por el derrumbe de las escuelas que ellos han levantado para reflexionar -y la pérdida de vidas de niños y compañeros suyos-. Debemos cuidar las generalizaciones contra la iglesia. En ella hay mucha gente que lo da todo por los pobres mientras los capullos nos reimos con las paridas de facebook en la calidez del hogar y comentamos la jugada. Ellos son los ricos y nosotros los pobres. Yo soy muy pobre.
Y esta canción no... de uno que ya no está. Pero al que echo de menos. En favor de su memoria, estoy seguro que habría sido de los primeros en darlo todo por Haití.
Aristóteles
Hoy me toca mi preparar la cena de los lunes. Ya he decidido el menú (y he hecho parte).
Primero, crema "progreso y esperanza". Segundo, albóndigas de la abuela con patatas Colinet. Postre Islas de Philadelphia.
El primero es un experimento de mezclar en un mismo plato crema de calabacín (verde, esperanza) y crema de calabaza (naranja, progreso). Me lo contó una amiga del curre que cocina de coña. La gracia está en que hay que servirlo con musho arte para que te quede el plato de dos colores. Supongo que hay platos con una línea divisoria, pero eso ya es mucha tela.
Lo segundo son unas albóndigas de toda la vida, según el 1080 y unas patatas souffle. El nombre de Colinet es porque es el cocinero que las descubríó, por casualidad debido al retraso de un tren, cuando iba a servir una comida para el rey de Francia Luis Felipe (No era un tren cualquiera, fue en 1837, cuando se inauguró el ferrocarril en París).
El postre me lo ha enseñado mi hermana Belush -quien ha heredado toda la mano en la cocina de la abuela Nico- y es una tarta de queso Philadelphia con caramelo y galleta.
Prefiero que los nombres tengan un poco de glamour. Puedes hacer mejor o peor la cena, pero con los nombres, ya estás dándole un puntito de gracia a la carta. Como si fueras un restaurante snob moderno en los que hay cinco meses de cola para reservar...
El objetivo de las cenas de los lunes es hacer de los lunes un día mejor, aprender a cocinar cosas nuevas y echarnos unas risas picándonos por las cosas que nos unen.
El día que te toca a ti, te levantas un poco estresado pensando en la cena. Sobre todo, porque el muy perro del Chuflas puso el listón muy alto con las cocochas que se marcó hace dos semanas.
El fin de semana ha sido genial. El sábado al mediodía pensaba que ya era domingo. Conocí a gente interesante... una chica que me explicó la fauna de tíos de la noche (Tesoritos, Absurdos, Buitres, Híbridos y monstruos) y me contó un cuento de Quim Monzó (me debió de ver muy pequeño)... Otra que bailaba como una loca, al bajista de Dover, a una de las cantantes y descubrí también sitios muy recomendables de Madrid. Monté en bici, estuve con mis sobrinos, cociné y me reí muchísimo. Hasta tuve tiempo de estar solo con mis pensamientos y reflexionar sobre "hombres y niñatos".
Y esta noche me toca la cena. No tengo una mesa de comedor en mi casa, pero la comida va a ser tan rica que como dicen en miña terra galega "váis 'flipar".
Las espadas están en todo lo alto. El verde esperanza domina mis pensamientos. Para el 2010 y para esta noche.
Un abrazo
Cacheche
PS: Soy Pobre. El mundo se moviliza por Haití. Ayer escuché en las noticias que, aparte del pillaje, la miseria y el caos, hay violaciones, robos de niños y otras cosas demenciales. En las zonas del mundo que no han evolucionado tanto, la gran mayoría sólo pensamos cuando pasan estas cosas. En facebook se ha hecho un grupo de "Dónde está el avión del Vaticano para Haití". Para todos esos "listos" que lo primero que hacen es criticar a los católicos a la primera de cambio, diré, que conozco los esfuerzos que hacen los jesuitas en Haití desde mucho antes de que nadie se preocupara por ellos. Y que no hay más que verles llorar -literalmente- por el derrumbe de las escuelas que ellos han levantado para reflexionar -y la pérdida de vidas de niños y compañeros suyos-. Debemos cuidar las generalizaciones contra la iglesia. En ella hay mucha gente que lo da todo por los pobres mientras los capullos nos reimos con las paridas de facebook en la calidez del hogar y comentamos la jugada. Ellos son los ricos y nosotros los pobres. Yo soy muy pobre.
Y esta canción no... de uno que ya no está. Pero al que echo de menos. En favor de su memoria, estoy seguro que habría sido de los primeros en darlo todo por Haití.
martes, diciembre 15, 2009
La seguridad de las hormigas
"Cuando Dios quiere perder a una hormiga, le hace crecer alas en el cuerpo"
Rexhep Meidiani, político albanés
Los coches tienen seguridad pasiva y seguridad activa
La seguridad pasiva es la que funciona, cuando ya se ha producido el accidente, esto es, principalmente, los airbags, la deformación del habitáculo, la resistencia a la colisión, a la abrasión y el funcionamiento de los cinturones.
La activa es la precisión del coche, sus frenos, su motor, la tracción de las ruedas y/o el equilibrio general del coche, entre otros temas.
La última tontería que se me ha ocurrido es que con las parejas y la fidelidad ocurre lo mismo.
La seguridad pasiva son los valores. Ser una persona de principios. La moral y el sentimiento de pertenencia y transparencia para con la otra persona. El dominio de las tentaciones. El ser bueno tú.
La seguridad activa, es el atractivo o, mejor dicho, la pasión hacia lo tuyo. Alguien te puede resultar atractivo, pero en ningún caso entra entre las posibilidades porque lo tuyo es TAN guay que nadie más está a la altura. El que, para ti, tu novia sea la caña.
La 'caña' no significa ni ser mejor persona ni más divertida ni la más lista, ni siquiera que sus pechos seas 'cántaros de miel y te 'sulivellen'. Sino que sencillamente hace que te sea totalmente insustancial renunciar a la fidelidad.
Hay una escena en 'La jungla de cristal' en que una azafata del aeropuerto le tira los tejos a Bruce Willis. Y él le enseña el anillo como diciendo... "yo soy bueno y tengo a alguien". En otra peli "Love actually" una de mis favoritas, una mujer descubre un colgante que ha comprado su marido. Cuando abre su regalo y ve que él no lo compró para ella, queda sumida en una depresión/decepción muy grande.
Bruce Willis no es vanidoso. El otro capullo si. Bruce Willis es un héroe de la pantalla. El otro capullo es demasiado real.
¿Cómo podemos reforzar la 'seguridad activa'? ¿Es una cuestión de elección inicial o de cruce de destinos? ¿Por qué tenemos ese ego tan pequeño que necesitamos sentirnos halagados por atraer a otras? ¿Es necesario beber bromuro a garrafón o cortarse los huevos, como ha hecho un colombiano? ¿Por qué un tío como Tiger Woods quiere tanto jaleo cuando su mujer parece un ángel? ¿Por qué Jessica Rabbit hace palmitas con Marvin Acme?
Pues no lo sé. De hecho no tengo ni idea. El ego, la alegría de cada día, la locura, la vanidad...
Ortega y Gasset dijo -y creo que lo puse en un comentario hace tiempo- que el deseo muere en cuanto se satisface pero que el amor es un eterno deseo insatisfecho.
¿Amar de verdad es no cansarse? ¿Es renunciar al ego?
Creo que es renunciar a las alas porque te mola ser la hormiga.
Venga Cacheche no seas capullo... Las alas para los ángeles.
Un abrazo
Cacheche
PS: Una de las mejores escenas de Love Actually. Esta responde a algunas preguntas. Pero abre otras.
"Enough. Enough now"
http://www.youtube.com/watch?v=5m2T5yfgsZ0&feature=related
Without hope or agenda
Just because it's Christmas
(And at Christmas you tell the truth)
to me you are perfect
and my wasted heart will love you
until you look like this

Merry Christmas!
Rexhep Meidiani, político albanés
Los coches tienen seguridad pasiva y seguridad activa
La seguridad pasiva es la que funciona, cuando ya se ha producido el accidente, esto es, principalmente, los airbags, la deformación del habitáculo, la resistencia a la colisión, a la abrasión y el funcionamiento de los cinturones.
La activa es la precisión del coche, sus frenos, su motor, la tracción de las ruedas y/o el equilibrio general del coche, entre otros temas.
La última tontería que se me ha ocurrido es que con las parejas y la fidelidad ocurre lo mismo.
La seguridad pasiva son los valores. Ser una persona de principios. La moral y el sentimiento de pertenencia y transparencia para con la otra persona. El dominio de las tentaciones. El ser bueno tú.
La seguridad activa, es el atractivo o, mejor dicho, la pasión hacia lo tuyo. Alguien te puede resultar atractivo, pero en ningún caso entra entre las posibilidades porque lo tuyo es TAN guay que nadie más está a la altura. El que, para ti, tu novia sea la caña.
La 'caña' no significa ni ser mejor persona ni más divertida ni la más lista, ni siquiera que sus pechos seas 'cántaros de miel y te 'sulivellen'. Sino que sencillamente hace que te sea totalmente insustancial renunciar a la fidelidad.
Hay una escena en 'La jungla de cristal' en que una azafata del aeropuerto le tira los tejos a Bruce Willis. Y él le enseña el anillo como diciendo... "yo soy bueno y tengo a alguien". En otra peli "Love actually" una de mis favoritas, una mujer descubre un colgante que ha comprado su marido. Cuando abre su regalo y ve que él no lo compró para ella, queda sumida en una depresión/decepción muy grande.
Bruce Willis no es vanidoso. El otro capullo si. Bruce Willis es un héroe de la pantalla. El otro capullo es demasiado real.
¿Cómo podemos reforzar la 'seguridad activa'? ¿Es una cuestión de elección inicial o de cruce de destinos? ¿Por qué tenemos ese ego tan pequeño que necesitamos sentirnos halagados por atraer a otras? ¿Es necesario beber bromuro a garrafón o cortarse los huevos, como ha hecho un colombiano? ¿Por qué un tío como Tiger Woods quiere tanto jaleo cuando su mujer parece un ángel? ¿Por qué Jessica Rabbit hace palmitas con Marvin Acme?
Pues no lo sé. De hecho no tengo ni idea. El ego, la alegría de cada día, la locura, la vanidad...
Ortega y Gasset dijo -y creo que lo puse en un comentario hace tiempo- que el deseo muere en cuanto se satisface pero que el amor es un eterno deseo insatisfecho.
¿Amar de verdad es no cansarse? ¿Es renunciar al ego?
Creo que es renunciar a las alas porque te mola ser la hormiga.
Venga Cacheche no seas capullo... Las alas para los ángeles.
Un abrazo
Cacheche
PS: Una de las mejores escenas de Love Actually. Esta responde a algunas preguntas. Pero abre otras.
"Enough. Enough now"
http://www.youtube.com/watch?v=5m2T5yfgsZ0&feature=related
Without hope or agenda
Just because it's Christmas
(And at Christmas you tell the truth)
to me you are perfect
and my wasted heart will love you
until you look like this

Merry Christmas!
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miércoles, septiembre 16, 2009
Los grandes números
"Las cosas no valen sino lo que se las hace valer"
Molière
Las cosas no valen sino lo que se las hace valer
Los periódicos están atiborrados de cifras. "Los números mandan". Especialmente en tiempos en los que son bajos.
Mi servidor de correo está lleno. Me he puesto a vaciarlo y como la vida es así de genial me he encontrado este texto que me mando O.
"Lo que realmente importa, no son esos grandes números, si no cuantos besos he recibido en el último mes, cuantas canciones hemos cantado, cuanto disgustos nos hemos ahorrado, cuantas veces he hecho sonreír esta semana, cuántos euros he podido ahorrar para esas vacaciones, cuántos meses he conseguido llegar a final de mes, cuántos abrazos he recibido, cuántas veces he llorado de alegría, cuantas páginas de mi nuevo libro he leído, cuantos minutos he conseguido estar en silencio, y cuantos, cuantos momentos he soñado despierto...
Me pongo a pensar en mis "otros grandes números" y sonrío.
Otros números interesantes son los puntos que lleva mi querido atleti. Ayer fui por primera vez al campo. Mi harté de animar a todos y especialmente a mi rubia (Forlán). Dije que si metía un gol, por él (sólo por él) me chuflaba.
Parece que me oyó porque tiró 9 veces a puerta. El portero, Chiotis, "se gano de sobra que nadie haga chistes sobre su apellido" como dice el gran Iñako Díaz-Guerra en el As. Este tío escribe muy bien. Si el atleti pierde (que ocurre con cierta frecuencia) siempre te queda leer su crónica y saber que al menos te ríes.
(Me han matado a un hijo, pero me he reído...)
Hablando de números, estoy pegado al excel. También muchos números ¿Grandes? No demasiado.
Pero los importantes, Los de O., están bien. Y valen mucho.
Un abrazo
Cacheche
PS: una canción que me recuerda a una mañana frente al mar bailando... No dejar de ser feliz cuando puedes. Parece una tontería. Pero no lo es... No lo es.
Molière
Las cosas no valen sino lo que se las hace valer
Los periódicos están atiborrados de cifras. "Los números mandan". Especialmente en tiempos en los que son bajos.
Mi servidor de correo está lleno. Me he puesto a vaciarlo y como la vida es así de genial me he encontrado este texto que me mando O.
"Lo que realmente importa, no son esos grandes números, si no cuantos besos he recibido en el último mes, cuantas canciones hemos cantado, cuanto disgustos nos hemos ahorrado, cuantas veces he hecho sonreír esta semana, cuántos euros he podido ahorrar para esas vacaciones, cuántos meses he conseguido llegar a final de mes, cuántos abrazos he recibido, cuántas veces he llorado de alegría, cuantas páginas de mi nuevo libro he leído, cuantos minutos he conseguido estar en silencio, y cuantos, cuantos momentos he soñado despierto...
Me pongo a pensar en mis "otros grandes números" y sonrío.
Otros números interesantes son los puntos que lleva mi querido atleti. Ayer fui por primera vez al campo. Mi harté de animar a todos y especialmente a mi rubia (Forlán). Dije que si metía un gol, por él (sólo por él) me chuflaba.
Parece que me oyó porque tiró 9 veces a puerta. El portero, Chiotis, "se gano de sobra que nadie haga chistes sobre su apellido" como dice el gran Iñako Díaz-Guerra en el As. Este tío escribe muy bien. Si el atleti pierde (que ocurre con cierta frecuencia) siempre te queda leer su crónica y saber que al menos te ríes.
(Me han matado a un hijo, pero me he reído...)
Hablando de números, estoy pegado al excel. También muchos números ¿Grandes? No demasiado.
Pero los importantes, Los de O., están bien. Y valen mucho.
Un abrazo
Cacheche
PS: una canción que me recuerda a una mañana frente al mar bailando... No dejar de ser feliz cuando puedes. Parece una tontería. Pero no lo es... No lo es.
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jueves, septiembre 03, 2009
Al borde del mar
“El arte del descanso es una parte del arte de trabajar”
John E. Steinbeck

Hoy escribo desde el borde del mar. En el atardecer de mis vacaciones 2009.
Estoy a pocos días de volver a la vida normal de urbanita trabajador, pero he pasado un mes maravilloso.
Ahora mismo, después de una cena donde he tomado sargo y cangrejo pescados delante de casa, me apetece sentarme a escribir y a reflexionar en mi pequeño trozo en el mundo que es este blog. Y así hago.
En la vida todos tenemos metas más o menos lejanas. Algunas veces es pasar un semáforo en verde (psicopatía alta) y otras poder descansar en una casa con familia, perros y el mar enfrente. Poder bajar con la caña a pescar. Devolver peces al mar y susurrarles que caerán dentro de unos años.
Bañarte en la piscina mientras escuchas las olas y miras las estrellas y la luna.
Saber que nadie ni nada te corren. No hay prisa. La vida en calma.
Por eso me gusta pescar. Es la única cosa que no se puede hacer con prisas.
Esta tarde me he puesto a pescar por la tarde y se me ha hecho de noche.
Después he estado jugando con Nurc, un boxer con la piel atigrada más bueno que el pan. Que lleva dos días que no se separa de mi. Cada vez que me meto en la piscina él me vigila. Da vueltas como loco para estar cerca según voy nadando.
Este verano he montado en bici, en barco, en avión, en coche, en moto, he buceado, he nadado, he pescado, me he cocido, he fumado, he visto llorar y reír, he dado y he recibido abrazos. He bailado (así va mi rodilla). He estado en un concierto...
A principios de verano dije que iba a vivir el presente y a Dios pongo por testigo de que lo he hecho. He estado donde quería estar.
Vale que he echado de menos las juergas de Madrid con el comando G. Los barriletes. Mi moto. Pero tengo muchos meses por delante.
Hablaba de mis sueños... Aparte del nobel de Economía (es más una premonición que un sueño), espero llegar un día a vivir con un trabajo que me permita estar junto al mar. Que tenga una casita donde amarrar un velero y sentarme las noches como hoy a escuchar las olas con una cerveza y el mismo espíritu que tengo ahora: mi vida va como yo quiero y soy lo que quiero ser.
“Llega a ser quien eres” decía Homero. En esas estamos.
De momento, estoy identificando lo que me gusta. Es un trabajo duro, no creas. La mayoría de la gente se dedica a vivir y no se para a pensar sobre ello.
Para eso están mis vacaciones. Para eso han estado.
Aún me queda la despedida del verano con la family en San Esteban. Aún recuerdo la del año pasado. Eso es bueno.
Otras artes no dominaré, pero lo de sacar partido a las vacaciones, no va mal.
Un abrazo
Cacheche
PS: Una canción rumbera que he oído durante el aperitivo... Melendi y la húngara. Por eso te canto.
John E. Steinbeck
Hoy escribo desde el borde del mar. En el atardecer de mis vacaciones 2009.
Estoy a pocos días de volver a la vida normal de urbanita trabajador, pero he pasado un mes maravilloso.
Ahora mismo, después de una cena donde he tomado sargo y cangrejo pescados delante de casa, me apetece sentarme a escribir y a reflexionar en mi pequeño trozo en el mundo que es este blog. Y así hago.
En la vida todos tenemos metas más o menos lejanas. Algunas veces es pasar un semáforo en verde (psicopatía alta) y otras poder descansar en una casa con familia, perros y el mar enfrente. Poder bajar con la caña a pescar. Devolver peces al mar y susurrarles que caerán dentro de unos años.
Bañarte en la piscina mientras escuchas las olas y miras las estrellas y la luna.
Saber que nadie ni nada te corren. No hay prisa. La vida en calma.
Por eso me gusta pescar. Es la única cosa que no se puede hacer con prisas.
Esta tarde me he puesto a pescar por la tarde y se me ha hecho de noche.
Después he estado jugando con Nurc, un boxer con la piel atigrada más bueno que el pan. Que lleva dos días que no se separa de mi. Cada vez que me meto en la piscina él me vigila. Da vueltas como loco para estar cerca según voy nadando.
Este verano he montado en bici, en barco, en avión, en coche, en moto, he buceado, he nadado, he pescado, me he cocido, he fumado, he visto llorar y reír, he dado y he recibido abrazos. He bailado (así va mi rodilla). He estado en un concierto...
A principios de verano dije que iba a vivir el presente y a Dios pongo por testigo de que lo he hecho. He estado donde quería estar.
Vale que he echado de menos las juergas de Madrid con el comando G. Los barriletes. Mi moto. Pero tengo muchos meses por delante.
Hablaba de mis sueños... Aparte del nobel de Economía (es más una premonición que un sueño), espero llegar un día a vivir con un trabajo que me permita estar junto al mar. Que tenga una casita donde amarrar un velero y sentarme las noches como hoy a escuchar las olas con una cerveza y el mismo espíritu que tengo ahora: mi vida va como yo quiero y soy lo que quiero ser.
“Llega a ser quien eres” decía Homero. En esas estamos.
De momento, estoy identificando lo que me gusta. Es un trabajo duro, no creas. La mayoría de la gente se dedica a vivir y no se para a pensar sobre ello.
Para eso están mis vacaciones. Para eso han estado.
Aún me queda la despedida del verano con la family en San Esteban. Aún recuerdo la del año pasado. Eso es bueno.
Otras artes no dominaré, pero lo de sacar partido a las vacaciones, no va mal.
Un abrazo
Cacheche
PS: Una canción rumbera que he oído durante el aperitivo... Melendi y la húngara. Por eso te canto.
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viernes, agosto 28, 2009
Fade to grey
“Y cuanto más se apartaba al presente, más minúsculas y dudosas eran las alegrías. Esto empezaba en la Escuela de Jurisprudencia. Allá había algo realmente bueno: había alegría, había amistad, había esperanzas. Pero con los cursos superiores los momentos buenos eran cada vez más escasos. Luego, durante los años de su primer cargo con el gobernador, volvían a aparecer momentos buenos: eran los recuerdos de amor a la mujer. Más tarde, todo eso se confundía y lo bueno se hacía cada vez más escaso. Y conforme avanzaba, lo bueno disminuía, disminuía”.
Leon Tolstoi, “La muerte de Ivan Ilich”
Anoche aparté un rato a un ruso y lo cambié por otro. Había oído que “La muerte de Ivan Ilich” era algo que debería leer y como me traje un arsenal de libros a Francia, me lo leí.
Me gustó mucho, no tanto por la parte que habla de la burguesía rusa del XIX, sino por el análisis psicológico de un hombre, que viéndose en los últimos días de su vida, analiza lo que realmente le gusta, se enfrenta a la muerte, a la verdad y a la vida.
Y de su vida, lo que le queda, tal y como queda en el texto son los momentos más cercanos a la infancia. No por la ingenuidad sino por la existencia de Esperanzas. De verdad.
Otras veces he escrito sobre los niveles 1, 2 y 3 de nuestras vidas. 1: lo inmediato; 2, lo sensato a medio, diríamos lo correcto, 3: lo estratégico.
Yo soy, he sido y seré un nivel 1 de primera. El día que tenga niños, a lo mejor cambio. Pero hasta que venga ese día…
Lo que relata Tolstoi, que por cierto, he notado que es el estilo que usa mi hermano del alma (David ¡te pareces a Tolstoi!), es que el estilo comme il faut, que marca la vida de Ivan Illich, es lo que denuncia como lo que le ha ido quitando su verdadera felicidad. La que añora en el lecho del dolor.
Un pastor de un pueblo de Francia, perdido en mitad del Languedoc puede ser mil veces más feliz y más completo que el financiero más exitoso de Wall Street, o que el premio Nobel de economía del año 2037 (yo mismo). Y lo es en la medida que conserva su “niño”. Su esperanza. Hace meses puse una cita de Concepción Arenal que decía algo como que el hombre es de hombre lo que conserva de niño. Pues eso.
El nivel 3 mata al niño. Hay que saber ser niño (y también ser hombre ¿eh? No seamos chuflas siempre). Pero lo de “madurar” de cara a la galería… Malo.
Hay que evitar ser un fundido a gris y llegar a ser un hombre a la vez. Cada uno tendrá su método. Yo busco el mío.
Un abrazo
Cacheche
PS: Hoy me permito poner dos canciones. un 2x1, dedicado a Juanjo ;-). Una (más) de Silvio. Y una de Visage, de 1982: Fade to grey.
Pls escúchalas enteras. Sobre todo la de Silvio.
Fábula de tres hermanos
Fade to grey
Leon Tolstoi, “La muerte de Ivan Ilich”
Anoche aparté un rato a un ruso y lo cambié por otro. Había oído que “La muerte de Ivan Ilich” era algo que debería leer y como me traje un arsenal de libros a Francia, me lo leí.
Me gustó mucho, no tanto por la parte que habla de la burguesía rusa del XIX, sino por el análisis psicológico de un hombre, que viéndose en los últimos días de su vida, analiza lo que realmente le gusta, se enfrenta a la muerte, a la verdad y a la vida.
Y de su vida, lo que le queda, tal y como queda en el texto son los momentos más cercanos a la infancia. No por la ingenuidad sino por la existencia de Esperanzas. De verdad.
Otras veces he escrito sobre los niveles 1, 2 y 3 de nuestras vidas. 1: lo inmediato; 2, lo sensato a medio, diríamos lo correcto, 3: lo estratégico.
Yo soy, he sido y seré un nivel 1 de primera. El día que tenga niños, a lo mejor cambio. Pero hasta que venga ese día…
Lo que relata Tolstoi, que por cierto, he notado que es el estilo que usa mi hermano del alma (David ¡te pareces a Tolstoi!), es que el estilo comme il faut, que marca la vida de Ivan Illich, es lo que denuncia como lo que le ha ido quitando su verdadera felicidad. La que añora en el lecho del dolor.
Un pastor de un pueblo de Francia, perdido en mitad del Languedoc puede ser mil veces más feliz y más completo que el financiero más exitoso de Wall Street, o que el premio Nobel de economía del año 2037 (yo mismo). Y lo es en la medida que conserva su “niño”. Su esperanza. Hace meses puse una cita de Concepción Arenal que decía algo como que el hombre es de hombre lo que conserva de niño. Pues eso.
El nivel 3 mata al niño. Hay que saber ser niño (y también ser hombre ¿eh? No seamos chuflas siempre). Pero lo de “madurar” de cara a la galería… Malo.
Hay que evitar ser un fundido a gris y llegar a ser un hombre a la vez. Cada uno tendrá su método. Yo busco el mío.
Un abrazo
Cacheche
PS: Hoy me permito poner dos canciones. un 2x1, dedicado a Juanjo ;-). Una (más) de Silvio. Y una de Visage, de 1982: Fade to grey.
Pls escúchalas enteras. Sobre todo la de Silvio.
Fábula de tres hermanos
Fade to grey
miércoles, agosto 05, 2009
Atreverse o morir
"Atrevéos: El progreso sólo se logra así"
Victor Hugo
- Soy muy difícil. No estoy dispuesta a ceder
- Ni yo. Cuando me controlan demasiado se me va todo
- Si no cedes, no duras. Y yo paso de ceder
- O sea, que tú y yo no duraríamos ni un telediario.
- No llegaríamos ni a los deportes
- Es verdad. En cuanto diesen el resumen a tomar por c.
Cuando tenía 18 años me enamoré de una chica monísima. Rubia, ojos verdes, delgadita.... mis padres la llamaban la Walkiria.
Era probablemente la chica más guapa que había en San Esteban ese verano.
Me acuerdo que estaba sentada en un banco. Parecía aburrida. Nadie se acercaba a hablar con ella.
Entonces no sabía cómo. Y ahora creo que puedo entender qué resorte de mi vida funcionó. El del inconsciente: La intuición. El caso es que me senté a su lado y le ofrecí pipas. Ese acto de valentía debió de emocionarla porque después de dos semanas ya éramos unos pastelillos.
El tema duró hasta Semana Santa. Y además de buenos recuerdos y algunas cartas geniales me dejó una de las lecciones más importantes de la adolescencia y me atrevería a decir que de la vida: si tienes gracia y huevos, te comes el mundo.
Lo que me ha pasado después es que no siempre me acuerdo de echarle huevos o de tener gracia. "Gracia" entendida como don de la oportunidad, talento y voluntad para conseguir las cosas.
Tesón. Bonita palabra. La meto en el top 10 de palabras que me gustan este verano.
Y cuando me atrevo, "la vida sale al encuentro". Soy una combinación de todas las veces que me he atrevido con algo. Creo sinceramente que aún me puedo atrever con más cosas.
En un curso sobre automotivación que hice este año nos hicieron listar las diez mejores cosas que habíamos conseguido en la vida. Y luego añadir a cada una de ellas dos o tres valores que me ayudaron a conseguirlas.
Te imaginas lo que salió, ¿no?
A ver si este comentario se me graba y me acuerdo de las cosas que soy capaz de hacer. Y me atrevo.
De momento. Me atrevo a seguir descubriéndome cada día. Pero me queda mucho.
Un abrazo
Cacheche
PS: Felicidades a Mónica y a sus papis. Mónica es una hija de mi primo Pedro que llegó ayer a la tierra. Que se atreva a venir con la que está cayendo... ya me cae bien!
PS: Música que he escuchado esta mañana en el coche. Volumen 21. Ya me pondré tímpanos nuevos cuando cumpla 50.
http://www.youtube.com/watch?v=tim4VzHUUyQ&feature=related
Victor Hugo
- Soy muy difícil. No estoy dispuesta a ceder
- Ni yo. Cuando me controlan demasiado se me va todo
- Si no cedes, no duras. Y yo paso de ceder
- O sea, que tú y yo no duraríamos ni un telediario.
- No llegaríamos ni a los deportes
- Es verdad. En cuanto diesen el resumen a tomar por c.
Cuando tenía 18 años me enamoré de una chica monísima. Rubia, ojos verdes, delgadita.... mis padres la llamaban la Walkiria.
Era probablemente la chica más guapa que había en San Esteban ese verano.
Me acuerdo que estaba sentada en un banco. Parecía aburrida. Nadie se acercaba a hablar con ella.
Entonces no sabía cómo. Y ahora creo que puedo entender qué resorte de mi vida funcionó. El del inconsciente: La intuición. El caso es que me senté a su lado y le ofrecí pipas. Ese acto de valentía debió de emocionarla porque después de dos semanas ya éramos unos pastelillos.
El tema duró hasta Semana Santa. Y además de buenos recuerdos y algunas cartas geniales me dejó una de las lecciones más importantes de la adolescencia y me atrevería a decir que de la vida: si tienes gracia y huevos, te comes el mundo.
Lo que me ha pasado después es que no siempre me acuerdo de echarle huevos o de tener gracia. "Gracia" entendida como don de la oportunidad, talento y voluntad para conseguir las cosas.
Tesón. Bonita palabra. La meto en el top 10 de palabras que me gustan este verano.
Y cuando me atrevo, "la vida sale al encuentro". Soy una combinación de todas las veces que me he atrevido con algo. Creo sinceramente que aún me puedo atrever con más cosas.
En un curso sobre automotivación que hice este año nos hicieron listar las diez mejores cosas que habíamos conseguido en la vida. Y luego añadir a cada una de ellas dos o tres valores que me ayudaron a conseguirlas.
Te imaginas lo que salió, ¿no?
A ver si este comentario se me graba y me acuerdo de las cosas que soy capaz de hacer. Y me atrevo.
De momento. Me atrevo a seguir descubriéndome cada día. Pero me queda mucho.
Un abrazo
Cacheche
PS: Felicidades a Mónica y a sus papis. Mónica es una hija de mi primo Pedro que llegó ayer a la tierra. Que se atreva a venir con la que está cayendo... ya me cae bien!
PS: Música que he escuchado esta mañana en el coche. Volumen 21. Ya me pondré tímpanos nuevos cuando cumpla 50.
http://www.youtube.com/watch?v=tim4VzHUUyQ&feature=related
miércoles, julio 22, 2009
"Tú ya ni pun"
"Caminando en línea recta, no puede uno llegar muy lejos"
El principito. Antoine de Saint-Exupéry
"Tú ya ni pun". Eso fue lo que me dijo ayer una compañera cuando le contaba que estaba hecho polvo por el viaje a Alicante.
4 amigos muy chuflas a perdernos entre las cervezas, las paellas y la noche sanjuanera. El sábado me tomé dos redbull y creo que aún siento los efectos. Un ratito en una jardinera durmiendo fue todo lo que dormí esa noche. Luego me descubrí tomando churros a las nueve de la mañana. Al día siguiente era una piltrafilla con patas.
Mi estómago está a prueba de bombas, pero mi cuerpo no resiste dos días seguidos de copas. No como antes.
Necesito un poco de calma. Mis dos neuronas están aburridas de defenderse de los ataques del matusalem.
Esta mañana al salir de casa, un libro me ha mirado desde la mesilla de noche y me ha dicho: "¿sabes que no está prohibido leer de día?" He salido por la puerta pensando que tampoco pasa nada si leo un poco esta tarde. Me pienso bajar a una terraza cerca de casa, encenderme un puro y pedirme una cerveza (o un ron, según me pille) y leer como si fuera un capitán después de un intenso día de pesca en el caladero del Gran Sol.
Y es que yo ya ni pun, de verdad.
Sol está en Irlanda. A Pedro ya no le veo tanto el pelo. Desde que se ha mudado de barrio. Qué triste y qué perro soy. Parece una chorrada, pero no lo es. Madrid es una ciudad de barrios. Pensaba que lo evitaría con la moto, pero al final, tiras a lo cercano. Y soy el mismo.
Sigo de tempestad. Pero el barco ya empieza a crujir mucho como para seguir luchando con las olas. Ahora necesito un poco de calma. Al menos un día. Vida de monje.
¿Lo conseguiré? Me he propuesto acabar lo que queda de mes escribiendo mi vida con más frecuencia. Escribir = pensar = reflexionar.
A ver cómo lo hago, sin ir en línea recta, claro...
Un abrazo
Cacheche
PS: Conciertazo el martes... veranos de la villa... Dedicado a la gente moñas (como yo)!
El principito. Antoine de Saint-Exupéry
"Tú ya ni pun". Eso fue lo que me dijo ayer una compañera cuando le contaba que estaba hecho polvo por el viaje a Alicante.
4 amigos muy chuflas a perdernos entre las cervezas, las paellas y la noche sanjuanera. El sábado me tomé dos redbull y creo que aún siento los efectos. Un ratito en una jardinera durmiendo fue todo lo que dormí esa noche. Luego me descubrí tomando churros a las nueve de la mañana. Al día siguiente era una piltrafilla con patas.
Mi estómago está a prueba de bombas, pero mi cuerpo no resiste dos días seguidos de copas. No como antes.
Necesito un poco de calma. Mis dos neuronas están aburridas de defenderse de los ataques del matusalem.
Esta mañana al salir de casa, un libro me ha mirado desde la mesilla de noche y me ha dicho: "¿sabes que no está prohibido leer de día?" He salido por la puerta pensando que tampoco pasa nada si leo un poco esta tarde. Me pienso bajar a una terraza cerca de casa, encenderme un puro y pedirme una cerveza (o un ron, según me pille) y leer como si fuera un capitán después de un intenso día de pesca en el caladero del Gran Sol.
Y es que yo ya ni pun, de verdad.
Sol está en Irlanda. A Pedro ya no le veo tanto el pelo. Desde que se ha mudado de barrio. Qué triste y qué perro soy. Parece una chorrada, pero no lo es. Madrid es una ciudad de barrios. Pensaba que lo evitaría con la moto, pero al final, tiras a lo cercano. Y soy el mismo.
Sigo de tempestad. Pero el barco ya empieza a crujir mucho como para seguir luchando con las olas. Ahora necesito un poco de calma. Al menos un día. Vida de monje.
¿Lo conseguiré? Me he propuesto acabar lo que queda de mes escribiendo mi vida con más frecuencia. Escribir = pensar = reflexionar.
A ver cómo lo hago, sin ir en línea recta, claro...
Un abrazo
Cacheche
PS: Conciertazo el martes... veranos de la villa... Dedicado a la gente moñas (como yo)!
martes, abril 14, 2009
La buena vida soy yo
"Encuentra tu felicidad en el trabajo o nunca serás feliz"
Cristóbal Colón
Vacaciones increíbles. Me doy asquito por haber vuelto y haberme traicionado a mi mismo.
Cuando te lo pasas tan bien, volver es un acto cobarde y humillante que te devuelve a la dura realidad. Pero antes de entrar 'into deep' hay que ser prudente. Recordarlas como una buena comida . Con cariño. Con distancia. Ya vendrá la siguiente.
Las vacaciones empezaron el miércoles a las tres. Comida con un 'colegamigo' comentando temas profundos. Luego a jugar al golf como si fuera el mismísimo Tiger Woods (¡sin perder ni una bola!). Después cumpleaños familiar (en el que vi como Dieguete entraba y llamaba "muy guapísima" a mi querida B. y ella encantada, claro) y al día siguiente a la playita.
Unos amigos/familia nos dejaron su casaza en Puerto Banús. Momento pijus magníficus total: Piscina, tres salones, un dormitorio más grande que mi casa, cenador... hasta servicio incluído.
A veces te comes los mocos de vacaciones en Madrid, pero de repente, te encuentras con unas vacaciones que claramente no te mereces, pero sin complejos...
Un amigo dice que no hay que ser rico sino tener amigos ricos. Puede ser.
Lo importante es saber aprovechar las cosas, los momentos, las situaciones. Tu propio ánimo para saber disfrutar de la vida. Y en ese sentido no me doy ninguna pena.
B., Amigos, familia, pescaitos, sol, legionarios, procesiones, mojitos, mercadillos, chiringuitos, momentos chill-out en la playa, risas y más risas y la sensación de que el concepto "la sopa boba" se creó por mi.
En mi capacidad para anticipar decidí no inmolarme a la primera y me pedí el lunes de Pascua libre. No tengo nada de catalán, pero lo de volver un día después es clave por el atasco y porque esta semana sea un poco más corta.
Ahora siento que necesito vitaminas o algo así. Hoy no tengo flexibilidad, ni capacidad de concentración. Aparte de que todas esas cosas que has dicho que empezarás o continuarás después de Semana Santa están ahí al acecho mirándote fijamente.
Como consuelo me queda pensar que he alimentado mi hipotálamo con unos bonitos recuerdos -que no me los quitará ni el señor Alzheimer-, que he aprendido a hacer ajoblanco y algunos interesantes trucos de cocina y que ya queda menos para el próximo puente. Y que mi trabajo es gratificante, edificante y motivador -a pesar de los intentos de algunos- ;-)
En vez de desear estar allí (y ponerme en tono post-vacacional deprimente) voy a esforzarme en pensar en la felicidad que me produce saber que de vez en cuando me pasan estas cosas. Que siempre podré volver. Que ahí queda eso. Que me quiten lo bailao. Y que aquí se está muy bien. Y que soy un tío grande. Y muy guapo, joer.
¿No?
Bufff...
un abrazo
Cacheche
PS: para recuperar y equilibrarse nada tan bueno como saber respirar. Respira hijo mio. Respiraaaaaaaaaa. Dedicado a Belush. Que es la que mejor dice 'Breath normally' de toda la familia.
Cristóbal Colón
Vacaciones increíbles. Me doy asquito por haber vuelto y haberme traicionado a mi mismo.
Cuando te lo pasas tan bien, volver es un acto cobarde y humillante que te devuelve a la dura realidad. Pero antes de entrar 'into deep' hay que ser prudente. Recordarlas como una buena comida . Con cariño. Con distancia. Ya vendrá la siguiente.
Las vacaciones empezaron el miércoles a las tres. Comida con un 'colegamigo' comentando temas profundos. Luego a jugar al golf como si fuera el mismísimo Tiger Woods (¡sin perder ni una bola!). Después cumpleaños familiar (en el que vi como Dieguete entraba y llamaba "muy guapísima" a mi querida B. y ella encantada, claro) y al día siguiente a la playita.
Unos amigos/familia nos dejaron su casaza en Puerto Banús. Momento pijus magníficus total: Piscina, tres salones, un dormitorio más grande que mi casa, cenador... hasta servicio incluído.
A veces te comes los mocos de vacaciones en Madrid, pero de repente, te encuentras con unas vacaciones que claramente no te mereces, pero sin complejos...
Un amigo dice que no hay que ser rico sino tener amigos ricos. Puede ser.
Lo importante es saber aprovechar las cosas, los momentos, las situaciones. Tu propio ánimo para saber disfrutar de la vida. Y en ese sentido no me doy ninguna pena.
B., Amigos, familia, pescaitos, sol, legionarios, procesiones, mojitos, mercadillos, chiringuitos, momentos chill-out en la playa, risas y más risas y la sensación de que el concepto "la sopa boba" se creó por mi.
En mi capacidad para anticipar decidí no inmolarme a la primera y me pedí el lunes de Pascua libre. No tengo nada de catalán, pero lo de volver un día después es clave por el atasco y porque esta semana sea un poco más corta.
Ahora siento que necesito vitaminas o algo así. Hoy no tengo flexibilidad, ni capacidad de concentración. Aparte de que todas esas cosas que has dicho que empezarás o continuarás después de Semana Santa están ahí al acecho mirándote fijamente.
Como consuelo me queda pensar que he alimentado mi hipotálamo con unos bonitos recuerdos -que no me los quitará ni el señor Alzheimer-, que he aprendido a hacer ajoblanco y algunos interesantes trucos de cocina y que ya queda menos para el próximo puente. Y que mi trabajo es gratificante, edificante y motivador -a pesar de los intentos de algunos- ;-)
En vez de desear estar allí (y ponerme en tono post-vacacional deprimente) voy a esforzarme en pensar en la felicidad que me produce saber que de vez en cuando me pasan estas cosas. Que siempre podré volver. Que ahí queda eso. Que me quiten lo bailao. Y que aquí se está muy bien. Y que soy un tío grande. Y muy guapo, joer.
¿No?
Bufff...
un abrazo
Cacheche
PS: para recuperar y equilibrarse nada tan bueno como saber respirar. Respira hijo mio. Respiraaaaaaaaaa. Dedicado a Belush. Que es la que mejor dice 'Breath normally' de toda la familia.
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martes, enero 13, 2009
¿Vida bajo arresto?
“El que domina a los otros es fuerte. El que se domina a sí mismo es poderoso”.
Lao Tse
Llevo una semana sin tomar una gota de alcohol. Ni media caña. Ni un sorbo. Ayer comí en un italiano al lado del curre y cené en un indio y se me hizo raro no tomar una caña o un vino. Hoy he comido en un mongol (era un chino como una casa pero ponía mongol). Y agua pura.
Cada vez menos raro, porque estas limpiezas mentales y físicas las tengo controladas. Pero esta vez han generado dos efectos curiosos.
El primero es que mis colegas, que son unos perros, están deseando que llegue el día 6 (día de mi 'liberación') para correrse la juerga padre. Suele pasar. Parece que mi karma va unido a la vida disipada y descontrolada. Y la gentuza que tengo alrededor espera verme con los ojos brillantes. No me importa ni me preocupa.
El segundo efecto y más importante es la reflexión que me hago ahora.
Beber se convierte en una inercia que nos facilita mucho las cosas. Tomar una caña, un gin tonic o un ronsito es algo que te da tus pequeños momentos. "Quedamos a unas cañas". "Tomamos un vino en mi casa". "Unas copas y unas risas en el terranova". "Una cerveza mientras veo un partido". "Un oporto con unas aceitunas para comentar el día". Etcétera. El alcohol está ahí. Como un diablillo. Un pequeño placer que siempre combina con otro superior.
La cuestión es saber cuántos de esos pequeños placeres automáticos imprescindibles tenemos. No estoy hablando de vicios cachechianos comunes como el ron, el fútbol o los donettes. Me refiero a otros más difíciles de apreciar, pero igual de profundos...
- Encender las velas en casa. Ultimamente las enciendo muy a menudo. Me encanta. Y cada vez se convierte más en una inercia inconsciente.
- El disco de Rabo de Nube de Silvio. Ya lo he oído tres veces seguidas en los últimos días (¿Me voy a hacer comunista? :-)
- Quedarme tonto mirando la chimenea. Estoy buscando la mezcla perfecta entre chopo y encina para tener la llama ideal.
- Aguantar cinco minutos más en la cama. Si me tengo que ir a la ducha a y veinticinco, me quedo hasta y media. Y después hasta y treintaiuno. Y así.
- No quitarme la bufanda para currar. Juro que no llevo chupetones. Es un poco de 'iniston' fever...
- Poner voz de niño pequeño cuando quiero una aprobación
- Mirar (sin llegar a poner cara de cerdo en celo) cuando pasa una tía muy atractiva a mi lado
- ...
Podrían ser simples gustos, vicios o paridas sin más. Pero detrás esconden algo que si me lo quitan me vuelvo otra persona. Las velas me ponen romántico o elegante, 'rabo de nube' me devuelve a la adolescencia, la chimenea me evade, los cinco minutos en la cama me ponen el punto de irresponsable y golfo, la bufanda me da calorcito y confort, la voz de niño pequeño me da licencia para ser caprichoso, apreciar sin más los bellezones que habitan España es consustancial a mi burreza...
Todos tienen alguna justificación. Llevan algún placer. Y si me los quito, no pasa nada. Pero ¿sigo siendo el mismo? Si fuese capaz de enumerar los cien placeres inconscientes de mi vida y los me los quitase ¿Quién sería? ¿Un sargentito interno para mi carácter?
¿Tendría sentido?
Si pruebas a hacer el ejercicio de revisar cuáles son tus pequeños placeres automáticos y cómo sería tu vida sin ellos, durante un mes, ...probablemente aprenderás a valorarlos.
A lo mejor algunos desaparecen porque no sirven ni como placer. Son inútiles manías. El resto son un placer y los vas a echar de menos, pero, como los amores de verdad, volverán.
¿Sería una vida bajo arresto? En todo caso, sería un arresto menor y peor es estar bajo cadena perpetua y no darse cuenta.
Un abrazo
Cacheche
PS: Volverá, te juro que volverá
http://www.youtube.com/watch?v=aT3cHIhRDs4
Lao Tse
Llevo una semana sin tomar una gota de alcohol. Ni media caña. Ni un sorbo. Ayer comí en un italiano al lado del curre y cené en un indio y se me hizo raro no tomar una caña o un vino. Hoy he comido en un mongol (era un chino como una casa pero ponía mongol). Y agua pura.
Cada vez menos raro, porque estas limpiezas mentales y físicas las tengo controladas. Pero esta vez han generado dos efectos curiosos.
El primero es que mis colegas, que son unos perros, están deseando que llegue el día 6 (día de mi 'liberación') para correrse la juerga padre. Suele pasar. Parece que mi karma va unido a la vida disipada y descontrolada. Y la gentuza que tengo alrededor espera verme con los ojos brillantes. No me importa ni me preocupa.
El segundo efecto y más importante es la reflexión que me hago ahora.
Beber se convierte en una inercia que nos facilita mucho las cosas. Tomar una caña, un gin tonic o un ronsito es algo que te da tus pequeños momentos. "Quedamos a unas cañas". "Tomamos un vino en mi casa". "Unas copas y unas risas en el terranova". "Una cerveza mientras veo un partido". "Un oporto con unas aceitunas para comentar el día". Etcétera. El alcohol está ahí. Como un diablillo. Un pequeño placer que siempre combina con otro superior.
La cuestión es saber cuántos de esos pequeños placeres automáticos imprescindibles tenemos. No estoy hablando de vicios cachechianos comunes como el ron, el fútbol o los donettes. Me refiero a otros más difíciles de apreciar, pero igual de profundos...
- Encender las velas en casa. Ultimamente las enciendo muy a menudo. Me encanta. Y cada vez se convierte más en una inercia inconsciente.
- El disco de Rabo de Nube de Silvio. Ya lo he oído tres veces seguidas en los últimos días (¿Me voy a hacer comunista? :-)
- Quedarme tonto mirando la chimenea. Estoy buscando la mezcla perfecta entre chopo y encina para tener la llama ideal.
- Aguantar cinco minutos más en la cama. Si me tengo que ir a la ducha a y veinticinco, me quedo hasta y media. Y después hasta y treintaiuno. Y así.
- No quitarme la bufanda para currar. Juro que no llevo chupetones. Es un poco de 'iniston' fever...
- Poner voz de niño pequeño cuando quiero una aprobación
- Mirar (sin llegar a poner cara de cerdo en celo) cuando pasa una tía muy atractiva a mi lado
- ...
Podrían ser simples gustos, vicios o paridas sin más. Pero detrás esconden algo que si me lo quitan me vuelvo otra persona. Las velas me ponen romántico o elegante, 'rabo de nube' me devuelve a la adolescencia, la chimenea me evade, los cinco minutos en la cama me ponen el punto de irresponsable y golfo, la bufanda me da calorcito y confort, la voz de niño pequeño me da licencia para ser caprichoso, apreciar sin más los bellezones que habitan España es consustancial a mi burreza...
Todos tienen alguna justificación. Llevan algún placer. Y si me los quito, no pasa nada. Pero ¿sigo siendo el mismo? Si fuese capaz de enumerar los cien placeres inconscientes de mi vida y los me los quitase ¿Quién sería? ¿Un sargentito interno para mi carácter?
¿Tendría sentido?
Si pruebas a hacer el ejercicio de revisar cuáles son tus pequeños placeres automáticos y cómo sería tu vida sin ellos, durante un mes, ...probablemente aprenderás a valorarlos.
A lo mejor algunos desaparecen porque no sirven ni como placer. Son inútiles manías. El resto son un placer y los vas a echar de menos, pero, como los amores de verdad, volverán.
¿Sería una vida bajo arresto? En todo caso, sería un arresto menor y peor es estar bajo cadena perpetua y no darse cuenta.
Un abrazo
Cacheche
PS: Volverá, te juro que volverá
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jueves, julio 24, 2008
Los números rojos
La gente pobre nunca está en números rojos porque ningún banco les abre una cuenta, ni mucho menos les concede una línea de crédito.
Cuando estás en números rojos eres un afortunado porque tienes alguien que te deja un dinero que no tienes.
Que el te lo deja tenga un objetivo u otro no te hace ser mejor que aquellos que nunca pueden estar en números rojos.
Ni peor.
Siri es lo que es. Y nunca ha estado en números rojos. Pero sabe lo que es la tristeza del hambre.
Cuando estás en números rojos eres un afortunado porque tienes alguien que te deja un dinero que no tienes.
Que el te lo deja tenga un objetivo u otro no te hace ser mejor que aquellos que nunca pueden estar en números rojos.
Ni peor.
Siri es lo que es. Y nunca ha estado en números rojos. Pero sabe lo que es la tristeza del hambre.
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